Por Francisco Sólorzano

16 de agosto 2026

Llevaba algún tiempo tomando jugos verdes  como parte de mi rutina en las  mañanas, motivado por la costumbre, moda o porque en verdad estaba buscando un beneficio para mi salud. Pero hace poco me detuve a pensar en todo lo que había escuchado sobre ellos, que limpian la sangre, que queman grasa del abdomen, que desintoxican el cuerpo, y me di cuenta de que nunca había verificado  nada de eso. Así que me puse a investigar, comparando lo que se repite en redes y blogs de bienestar contra lo que realmente dice la evidencia científica. Esto fue lo que encontré.

1. La clorofila no me limpia la sangre como pensaba

Siempre creí que la clorofila era casi una fórmula mágica, y con ello  oxigenaba y purificaba mi sangre con cada sorbo. Sin embargo al hacer una investigación de múltiples fuentes, estudios y videos,  entendí de dónde viene esa idea: la clorofila tiene una estructura molecular parecida a la de la hemoglobina, la proteína que transporta oxígeno en la sangre. Y sí, hay algo de base real detrás; un estudio pequeño con, pasto o hierba de trigo que tiene mucha clorofila), redujo la necesidad de transfusiones en personas trastornos hereditarios que reducen la producción de hemoglobina, y otro trabajo con 20 participantes encontró mejoras en marcadores de flujo sanguíneo.

Pero cuando seguí buscando, encontré que Harvard Health señala con claridad meridiana que no hay beneficios de salud comprobados de la clorofila en humanos, más allá de estudios pequeños que todavía necesitan confirmarse. En tal sentido, creo que voy a seguir tomando mis jugos verdes, pero no porque vayan a limpiar mi sangre, sino porque nutricionalmente  vale la pena, y mas aún cuando no hay un respaldo científico que sustente lo anterior.

2. Queda claro que un jugo no es lo mismo que un batido

Es cierto que los jugos tienen mucha menos fibra que un batido, porque al exprimir se separa del líquido. Eso hace que los nutrientes lleguen más rápido al torrente sanguíneo, porque no hay fibra que frene la digestión. Hasta ahí, lo que siempre pensé tenía una explicación.

Ahora bien, lo que no había considerado es que “más rápido” no significa “mejor”. Leyendo a algunos especialistas en nutrición entendí que la fibra ayuda a la digestión, da saciedad y regula cómo sube el azúcar en la sangre. Un jugo sin fibra, sobre todo si lleva fruta,  puede generar picos de glucosa que un batido, al conservar la fibra, amortigua. Si algún día quiero cuidar mi azúcar en sangre o busco saciedad, sé que el batido es la opción que recomiendan los nutricionistas, en tanto el jugo lo voy a dejar como complemento puntual y no como sustituto de todo.

3. Revisé mis combinaciones favoritas, una por una

Revisé unas cuantas recetas, las cuales uso de manera intercalada semana tras semana, y hubo o una que se destacó por encima de las otras, la del jugo verde. No fue revelación lo que conseguí tras leer las propiedades de cada ingrediente, ni los beneficios que en conjunto aportan, porque algo sabia al respecto, pero al verificar con mas exactitud en que me beneficiarían, se destapó una especie de velo que había tenido y comencé a entender el verdadero valor de cada ingrediente, su efectividad en la ingesta y que podríamos obtener de ellos.

Lechuga más chayote para “reducir grasa del abdomen”. Esto tuve que descartarlo más por no gustarme el chayote el chayote que otra cosa. La reducción localizada de grasa, perder grasa justo en la zona donde tomo cierto jugo o entreno cierto músculo es un mito bien documentado. Un análisis de 2021 con más de 1,100 participantes no encontró que el entrenamiento localizado reduzca la grasa en esa misma zona, y un ensayo clínico de 12 semanas mostró que agregar ejercicio abdominal no mejoraba la pérdida de grasa ahí más que la dieta sola. El cuerpo decide dónde pierde grasa según genética y balance calórico general, no según qué verdura se pueda comer  en ayunas.

Piña  más apio como diurético. Aquí sí encontré una base razonable: ambos tienen mucha agua y potasio, lo que favorece que elimine sodio y líquido, y la piña aporta bromelina, con propiedades antiinflamatorias. Aun así, la evidencia clínica sobre el efecto diurético real es limitada; lo voy a tratar como un empujón suave, no como solución para una retención de líquidos que tenga causa médica.

Espinaca para la piel y el acné. La espinaca  aporta vitamina A y C, y ambas participan en la producción de colágeno y en la salud de la piel; eso es real. Pero la evidencia clínica más sólida sobre vitamina A y acné viene de retinoides tópicos o suplementos en dosis controladas, no de tomarla en jugo. Voy a seguir incluyéndola por su aporte nutricional general, pero sin esperar el efecto de un tratamiento dermatológico.

Brócoli,  pepino y berro. Pepino para desintoxicar y purificar la sangre. Esta fue la que más tuve que corregir. La idea de que un jugo ayuda a mi cuerpo a eliminar toxinas no tiene respaldo científico, porque mi hígado y mis riñones ya hacen ese trabajo de forma continua. Lo que sí rescato son los berros, que tienen buena evidencia detrás por otra razón: son ricos en nitratos, vitamina C y vitamina K, compuestos asociados a mejor salud de mis vasos sanguíneos y presión arterial más controlada. Es un beneficio real, solo que no tiene que ver con “purificar” la sangre en el sentido literal que yo tenía en la cabeza. Sin embargo tengo que aclarar que el berro al igual que el chayote no son de mi agrado, debe ser porque cuando era niño mi mama me obligaba a tomar berro con leche, como remedio para calmar la tos y sacar la flema, hasta que un buen día dije “ya”. Así  que solo en esta ocasión apoyo totalmente lo dicho por lo del brócoli y el pepino.

4. Confirmé que tomarlo de inmediato sí importa

La inmediatez en la ingesta es necesaria e impostergable. Esta es por mucho, la mejor afirmación y la mas sustentada. Al exprimir un vegetal, se rompen sus paredes celulares y sus  compuestos quedan expuestos al oxígeno, lo que acelera su degradación. Un estudio publicado en Applied Sciences (MDPI) midió que un jugo vegetal puede perder hasta 22% de su vitamina C en las primeras 24 horas y hasta 37% al tercer día si se deja a temperatura ambiente. Desde que lo supe, lo guardo frío, en un envase de vidrio y bien cerrado, porque eso retrasa esa pérdida de forma notable. Sin embargo procuro tomarlo de manera inmediata, a menos que sea como los llamados shots de jugos, los cuales no necesariamente tienen que ser verdes, sino de cualquier otra combinación de frutas y los cuales quedan tapados y refrigerados hasta al menos 72 horas.

Sobre tomarlo en ayunas confirmé que, al no tener fibra, mi jugo se procesa más rápido que un alimento sólido. Pero dejé de repetir la idea de una “absorción directa sin interferencia digestiva”, mi cuerpo igual necesita digerir lo que bebo, solo que el proceso es más veloz que con comida sólida.

5. Acepté que mi jugo no reemplaza una comida

En esto no encontré discrepancias entre nutricionistas. Un jugo verde no tiene la proteína, la grasa ni la fibra suficientes para funcionar como una comida. Si lo uso como reemplazo de comidas de forma sostenida, me arriesgo a bajones de azúcar, mareos y falta de nutrientes esenciales. Donde sí le veo valor real es como complemento, una forma más de sumar vegetales a mi día, y no como una dieta en sí misma. Por eso ahora trato de alternar combinaciones y variar según la temporada, en vez de depender siempre de los mismos nutrientes.

6. Jengibre y limón

Aqui me quiero detener un momento, porque estos dos ingredientes vienen a complementar y a potenciar los jugos verdes o de cualquier otra fruta que se trate.

Como ingredientes acompañantes en jugos verdes o de cualquier otra fruta, el jengibre y el limón actúan como potenciadores de nutrientes, equilibran los sabores y realza sus propiedades naturales. Al incorporarlos en cada receta, transforman una bebida de frutas en un verdadero elixir funcional.

Funciones en jugos verdes y frutales

1. Corrección de sabor: El amargor de hojas como  la espinaca o el berro se neutraliza con la acidez del limón y el toque picante del jengibre.

2. Absorción de hierro: La vitamina C del limón ayuda al cuerpo a absorber mejor el hierro no hemo presente en los vegetales verdes.

3. Conservación natural: El ácido cítrico del limón retrasa la oxidación rápida que sufren las frutas y verduras al ser licuadas

4. Control glucémico: Ayudan a mitigar el impacto del azúcar natural (fructosa) de las otras frutas en el organismo.


Lo que me llevo de todo esto

Después de haber investigado desde hace algún tiempo sobre sobre todo lo que les he hablado hoy, tengo que decirles que voy a  seguir tomando mis jugos verdes, pero ahora con una nueva perspectiva, y  ya no por las razones que me vendió el marketing. Entendí que no me limpian la sangre, que no quemo grasa localizada y que no desintoxican nada que mi hígado y riñones no estén haciendo ya. Lo que sí hacen es sumarme vitaminas, minerales y algunos compuestos con beneficios reales, siempre que los tome frescos, como parte de una alimentación variada, y no como sustituto de esta.

La pregunta que me quedo haciendo no es si mi jugo verde cura o transforma algo, sino si el resto de lo que como durante el día, así como mi estilo de vida sostienen lo que una bebida, por sí sola, no puede hacer.

Hágase usted la misma pregunta, y sobre todo investigue, y averigüe antes de decidir que jugo tomar y como hacerlo. Me voy a permitir darles un consejo de Oro, y es que, siempre y de manera irreductible e innegociable acuda y consulte con un medico antes de tomar decisiones, primero porque es el deber ser, y segundo, en caso de que existan patologías o cuadros clínicos preexistentes que ameriten una evaluación previa, y en base a sus resultados, les hagan las sugerencias a que deberán seguir.

Mientras tanto, el  verde será siempre el color de la esperanza, pero en esta ocasión en una esperanza bien fundamentada y sustentada por investigaciones científicas irrefutables. Y como dice mi mama, lo que abunda no daña, y si no te hace bien, pues mal tampoco.

¡A su salud…!


Harvard Health — Chlorophyll: No Proven Health Benefits

Medical News Today — Chlorophyll: Benefits, foods, and supplements

The AJC — Juicing vs. blending: a dietitian’s guide

Yahoo Health — Is Green Juice Good for You? What a Nutritionist Says

University of Sydney — Spot reduction: why targeting weight loss to a specific area is a myth

The Conversation — Can I actually target areas to lose fat, like my belly?

Cleveland Clinic — 6 Natural Diuretics: Foods and Actions to Take

Rupa Health — Vitamin A for Anti-Aging and Acne

MD Anderson Cancer Center — 5 detox myths: the truth about cleanses and liver detox

Healthline — 10 Impressive Health Benefits of Watercress

Today.com — Top Benefits of Watercress, From Blood Sugar to Cholesterol

MDPI, Applied Sciences — Stability of Vitamin C Content in Plant and Vegetable Juices under Different Storing Conditions

Novant Health — The dos and don’ts of juicing: a dietitian explains

WeightWatchers — Should You Try a Juice Cleanse? What You Need to Know

PubMed — Effect of ascorbic acid intake on nonheme-iron absorption from a complete diet

NCBI / MDPI Foods — Ginger Aqueous Extract and Postprandial Glycemia in Nondiabetic Adults (RCT)

Penn State Extension — Preserving Color and Preventing Browning of Foods (ácido cítrico y ascórbico)


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